Como viene siendo habitual, y con el objeto de cubrir las carencias de todo tipo con que cuenta el monumental proyecto del antzoki, el ayuntamiento viene utilizando a modo de parapeto argumentativo a diferentes actores del mundo del espectáculo o la cultura de Getxo. El último Getxoberri publica un texto del grupo WeAre Standard, al que en las siguientes líneas damos respuesta, que sabemos nunca será publicada en el medio municipal que todas y todos pagamos".
La Cultura, la que engloba la mayúscula y la minúscula, no debe ser víctima del relativismo – ese de “primero hagamos una mega obra y luego ya se verá cómo gestionamos lo que nos salga” – que con desdén la afronta el ayuntamiento de Getxo. Cuestiones como “Será más o menos acertada”, “puede que no sea del agrado de todos”, “administrado bien o mal” deben ser abordadas en primer lugar, y es en este punto donde debemos trazar el camino; si no sabemos a dónde vamos, corremos el riesgo de acabar en otra parte. Partimos de que sí puede ser “imperdonable no tenerlo”. Pero afrontando la dimensión que Getxo precisa, huyendo de la pretenciosidad electoral que nos invade y de la que sin duda este disparatado Antzoki es la víctima propicia.
Citáis fotógrafos en Brooklyn, pintores en Londres y gente que se ha ido a la Villa y Corte. Pero en modo alguno justifican el Mamotreto que el Ayuntamiento quiere construir con calzador en el Centro Histórico de Algorta. Posiblemente la edificación sirva para esos artistas, es difícil saberlo. En ese caso sería preciso abrir un debate al que el mundo de la Cultura – la que engloba la mayúscula y la minúscula – no ha sido invitado y de vuestro texto se deduce que tampoco vosotros.
Interesante es todo, no solo ser definido como “grupo pop-rock de proyección internacional”, también saber por qué tantas personas de Getxo se oponen a este engendro con la línea “Antzoki si, pero así, no”. Nos preocupa y ocupa buscar la forma de unir cultura con respeto a la voluntad popular. Eso si es interesante, interesante pero complicado.
El ayuntamiento de Getxo no se caracteriza precisamente por ayudar al Rock de origen local. Desde que los dos centros privados sitos en la calle Euskal Herria cerraron por falta de apoyo municipal, el Rock en Getxo es uno de los grandes ausentes del interés cultural oficial. Y si hablamos de Rock, basta mencionar que por este pueblo que tanto elogio recibe, asemeja un fortín vedado a cualquier estilo de Rock un poco fuerte. Mencionaremos un caso ilustrativo, a la banda getxotarra “Patada en la papada”, solamente se le dejó tocar en el Antiguo Antzoki en vísperas de su demolición. Ya sabemos que no tienen el impecable porte pop, pero ese caso, esa manera de entender el Rock que molesta al poder, muestra el interés de este ayuntamiento por el Rock en general. Y a ese ayuntamiento le pedís que organice un festival de Rock en Getxo. Mucho tendríais que escribir a favor de su discrepada obra de gigánticas proporciones y hacer muchos méritos de todo tipo para que lo consideraran interesante, aunque fuera en su vertiente de Rock más light, de Rock dominguero por llamarlo
de alguna forma.Antes de concluir estas líneas no nos resistimos a señalaros que el “Getxo Sound”, una versión local del tardo “Donosti Sound”, no “exportaron el nombre del pueblo por el mundo”. Eso es una pretenciosidad. A lo sumo sonaron por los ambiente indies de la península durante un tiempo limitado y sin sostén municipal. Ahora el ayuntamiento, en parte para subirse a un carro al que en su momento ni entendió, ni apoyó, intenta reescribir esa historia para parecer güai. Una pena.
